viernes, 6 de enero de 2012

El viaje astral de mi tortuga Cyrano

Ayer me salió la figurita de una tortuga en el trozo de roscón de reyes que me comí. Es graciosa. Le he puesto de nombre Cyrano. 


Según Google, las tortugas pueden alcanzar la edad de 150 años. Muchos años. Imaginad que mi tortuga Cyrano ha salido viajera, y que quiere ir a un   planeta que está a 100 años luz de la Tierra, y que, además, es capaz de viajar encima de un rayo de luz.


Inicio del viaje de mi tortuga Cyrano: Año 0, final del viaje de mi tortuga Cyrano, año 100. Imagen que ven los habitantes del Plante X cuando llega Cyrano a su destino: la del año 0 en la Tierra, y sin embargo, mi tortuga ya llegó allí. La imagen de mi tortuga de hace 100 años llega a la par que mi tortuga con 100 años más. (Ver tu yo joven -casi un viaje en el tiempo, pero si interacción-). 

Si existieran realmente agujeros de gusano y pudiéramos llegar lo suficientemente lejos para ver lo que sucedía en la Tierra hace 1000, 2000, 3000 años, podríamos presenciar la Historia en vivo y en directo -sí, en directo, aunque los hechos que estuviéramos viendo hubieran pasado muchos años antes-. 

Vaya comedura de coco, ¿verdad? Y eso sin meter la ley de la relatividad de Einstein (demasiada complicada para mi escasa entendederas). Porque en el viaje astral de mi tortuguita, en la Tierra han pasado 100 años cuando Cyrano ha concluido su viaje, Cyrano estuvo viajando durante 100 años y en el Planeta X han pasado 100 años desde el inicio hasta el final del viaje. Nada de relatividad del tiempo: línea recta, sin consideración de la curvatura del tiempo. 

Montón de preguntas sin respuestas. ¿El Universo es finito? Ahora dicen que los neutrinos pueden viajar a velocidad superior a la de la luz (lo que implicaría -creo- que no pudiéramos verlos). ¿Y si más allá de los límites del Universo conocido lo que hay es algo constituido por neutrinos? O puede que simplemente haya el inmenso vacío que pronostican algunos científicos. ¿No da un poco de vértigo imaginarlo?

Hace no muchos años se pensaba que los cuerpos humanos no estaban diseñados para soportar grandes velocidades (pensaban que se desintegrarían). Ahora nos reímos de ellos. Espero que no dentro de mucho tiempo todas estas preguntas que nos hacemos queden sanjadas y los científicos puedan dales explicaciones (los teólogos solo cuentan cuentos que no satisfacen). Pero, ¿os imagináis a un hombre sin preguntas a las que responder?

(Espero que el año que viene me toque el haba del roscón -lo que implica pagar el postre-, por que, ¿qué pregunta puede suscitar una simple y sosa haba?) 

4 comentarios:

  1. Qué curioso, Guille me dio el mismo consejo. Pero el trozo que comí era pequeño y esta tarde salí a pasear. Dos horas caminando (unos 10 kilómetros). Seguro que las calorías del pastel terminaron quemándose con ese paseo.

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  2. Las calorías sí, pero parece que el daño ya estaba hecho: el roscón parece tener efectos alucinógenos en ti. Lo digo por los viajes esos de tu tortuga Cyrano. Por cierto, ¿quién habrá diseñado esa tortuga? Está claro que quien fuera se encontraba también bajo los efectos de un roscón de reyes, si no algo más fuerte.¡Madre mía!

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  3. Puede que fuera la trufa (el año que viene lo compraré de nata solo). Pero podría haber sido peor. Imagina que me hubiera tocado una bailarina o un pirata. Hace dos años me tocó a Jordi Pujol de caganer (los caganer son unas figurillas típicas de Cataluña que se suelen poner en el belén, con los pantalones bajados y defecando. Fuera de Cataluña resultan un poquito escatológicos, pero allí hacen gracia).

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