lunes, 4 de julio de 2011

El Proceso

Aún no hemos vuelto a casa. Estamos a las afueras de Pineda de Mar, haciendo compañía a mi suegro biológico (es que tengo dos suegro, y sólo una suegra, por fortuna). Tiene un esguince en la rodilla y, además de permitir que no se siente tan solo, cuidamos de los animales que tiene (dos caballos, media docena de perros, no sé cuántas gallinas, una pareja de pavos reales que siempre que quiero sacarles una foto se esconden... hasta hay un canario con la mala costumbre de confundir el día con la noche.

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