martes, 16 de agosto de 2011

Animalico mío

Pobre, pobre, pobre Guille. Hoy la vecina del segundo lo ha confundido con mi padre (Jaaaaaaaaa!!!). La señora debe de estar muy mal de la vista porque, si bien Guille es 8 años y 9 meses mayor que yo, ninguno representamos ni más ni menos edad de la que tenemos. Supongo que será más bien culpa de la ropa. Guille se suele entrajetar si tiene que ir a alguna institución o a hablar con los clientes. O tal vez se deba a los deseos de la mujer, que querría que Guille estuviera viudo o divorciado, aunque esa señora le dobla la edad a mi Guille. Me pregunto cómo se explicará las muestras de cariño que nos dedicamos en público (¿incesto?). No es que Guille y yo seamos muy efusivos delante de la gente: él por respeto a los demás, yo por mi condición de arisca. Pero, a pesar de ello, solemos paseas abrazados o tomados de la mano: yo con la mano metida en el bolsillo trasero de sus pantalones, él con el brazo sobre mis hombros. No hemos podido sacarla del error, llegaba el cartero con una carta certificada para nosotros... creo que me voy a divertir bastante con este malentendido. 

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