domingo, 13 de mayo de 2012

La justa intervención del escritor

De los escritores que me gustan mucho procuro saber lo mínimo, por temor a que conocer algo de su pasado o presente me merme el placer que siento al abrir alguno de sus libros. Es posible que disfrutara de los libros de Juan Manuel de Prada si supiera algo menos de su persona. Pero con Justo Navarro, de repente, siento la necesidad de investigar, saber algo más de un escritor que se convierte en personaje en sus libros. ¿Qué discurre por su mente? ¿Por qué ha escogido un personaje tan incómodo como Ezra Pound para convertir en novela parte de su vida, ignorada por la mayoría? Ezra Pound fue lo que se puede calificar sin rubor de un gran hijo de puta. Pero Justo Navarro con su novela nos siembra una duda razonable: ¿no podría ser un espía? 

Este es uno de esos libros que se disfruta sobre todo cuando se "rumia", y me doy cuenta de que no lo he disfrutado lo suficiente por mi casi completo desconocimiento en los hechos históricos durante la Segunda Guerra Mundial. 




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