jueves, 3 de noviembre de 2011

Crisis, ¿qué crisis?

Tenía a un profesor que aseguraba que la macroeconomía era como la Tierra, como Gaia: tiene sistemas de defensa propios. Si los sueldos son muy elevados, la producción no es suficiente para garantizarlos, por lo que debe haber despidos para que las empresas tengan beneficios. Si hay despidos, hay más demanda de puestos de trabajo, lo que implica que haya una bajada de salarios (se regula sola). Ahora se está regulando el excedente de viviendas que había. No están bajando apenas los precios de las viviendas, pero sí se ha dejado de construir. Aunque nosotros somos afortunados y apenas nos estamos enterando, a mi alrededor es como si hubiera un cataclismo. Ayer mismo se suicidó uno de los constructores que suelen hacernos las viviendas en los pueblos de la provincia de Málaga. Apenas lo conocía, era del tipo de constructor que no pisa apenas las obras. Es tan lamentable que alguien se quite la vida sólo por dinero, que deje de existir por las deudas económicas, que a una la invade el desaliento y dan ganas de abandonarlo todo, porque, más tarde o temprano, seguro que se repite. 

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