sábado, 28 de enero de 2017

La parte contratante de la primera parte...

Es sábado por la noche y debería estar imitando a Jesucristo en el milagro de convertir el agua en vino. Dicen que el 70% de nuestro cuerpo es agua; parte de ese 70% de mi cuerpo ahora mismo debería ser vino: un par de amigas me invitaron a salir de jarana esta noche. El cumpleaños de una de ellas fue hace un par de días, pero lo celebra hoy. Tuve que declinar la invitación porque una pericial me tiene el culo pegado a la silla y los ojos a la pantalla. Al menos hasta que la tercera lectura del tocho (188 páginas) me ha hecho desistir: creo que no está en escrito en cristiano. No me entero de na'. Mi cerebro ya está saturado. 

A quo, in péctore, otrora, vivendi... Esto sólo en el primer párrafo (siete líneas) que he cogido al azar. 


¡GRACIAS!!!!!!!!

Aunque también deberían incluir a los notarios. La semana pasada un cliente me trajo una carta de su notaría. Cinco folios, arial 8, espacio simple. Tanto papel y tantas letras para solicitar el libro de la obra de la vivienda del cliente (¡manda huevos!).

jueves, 26 de enero de 2017

Los hijos de puta se creen santos

  • Unos anormales escriben unos mensajes relacionando la muerte de Bimba Bosé con la homosexualidad.
  • Fran Rivera -un torero- llama hijos de puta a los zoquetes que escribieron los mensajes. 
  • Hace tres años un cura y un presentador relacionaban el cáncer de Pedro Zerolo con la homosexualidad. Que es lo mismo que rebuznan los mentecatos de los mensajes. 
  • Dentro de unas semanas o unos días los tarados de los mensajes sobre Bimba Bosé quedarán eclipsados por otros gilipollas del mismo calibre que se alegrarán por la muerte de un indigente o por la paliza recibida por una adolescente. Los tarugos siempre están expectantes, dispuestos a demostrar su poco seso a cambio de unos minutos de atención.
  • Dentro de unas semanas el dolor que estos energúmenos han podido causar a los familiares directos de Bimba Bosé quedará olvidado porque, por desgracia, el dolor que producirá su ausencia definitiva lo ocupará todo. 
  • Fran Rivera, por su trabajo, ha matado toros. Puede ser legal, pero eso no implica que sea moral. La costumbre nos impide ver la barbarie que es. Si se sustituye el toro por un perro sometido al mismo castigo, se comprende mejor. 
  • Dentro de unos días, semanas e incluso años, los toros que mató Fran Rivera seguirán muertos. 
  • Si los sandíos que han escrito los mensajes ofensivos son sancionados, espero que el merluzo del cura y el periodista que ofendieron a Zerolo también lo sean. 

La mar tranquila

Mi madre es la cínica de la familia. Ha escuchado ciento de veces lo de: El tiempo lo cura todo. Ella responde: Claro, porque el tiempo te termina matando y después de la muerte no hay nada que curar

He trasladado el despacho de Málaga desde la calle Molina Larios a El Rincón de la Victoria. Un compañero me propuso compartir su despacho y repartir gastos. Tal vez, si tenemos suerte, colaborar en algunos proyectos o presentarnos a algún concurso (somos unos ingenuos). La vista de la ventana de calle Larios era la parte alta de la catedral, una imagen casi siempre diluida por la humedad del ambiente, como si fuera un dibujo a acuarelas. 

Lo que veo ahora por la ventana son las cumbreras de teja árabe de las casitas bajas de los pescadores, y más allá, el mar. 


Hipnotiza. Cuesta mucho dejar de mirarlo. A veces es como una persona que está enfurecida y poco a poco se va calmando. Otras es como un bromista pesado, y hace parecer que las lejanas nubes que se acercan a la tierra, son enormes olas que amenazan con engullirnos. A veces, sobre todo las madrugadas nubosas sin viento, parece sólo un desierto infinito y yermo. 

Hoy, por primera vez este año, estoy tranquila y feliz. Puede que sea verdad que el tiempo lo cura todo; siempre que ese todo no sea una herida profunda. 



lunes, 23 de enero de 2017

Vendo el huevo incorrupto de Franco

Cerca de mi casa, en la calle Agustina de Aragón número 14, una mujer mayor se encuentra en un aprieto. 

Algunos vecinos y el administrador de la finca han decidido, sin que lo exija nadie, poner un ascensor con accesibilidad desde la primera planta, amparándose en la ley de eliminación de barreras arquitectónicas. 

La señora mayor tiene un grave problema de claustrofobia, además de movilidad reducida. El nuevo ascensor, por ir encapsulado en un muro de citara, le será inservible. Tendrá que subir y bajar el triple de escalones de los que debe salvar ahora cada vez que va a la calle o regresa a casa. 

La solución que le han dado es que se aguante o pagar la diferencia para la adaptación del ascensor a sus necesidades. 

A la aparejadora que me ha dado a conocer este problema le parece una burrada lo que están haciendo con esta señora; a mí me parece una burrada; a la media docena de compañeros a los que he dado a conocer el problema con la esperanza de que alguno conozca una ley que ampare a la persona realmente con problemas de movilidad reducida, le parece una burrada... pero a nadie más le importa. 

La noticia se ha quedado estancada en cuanto se ha intentado dar a conocer por medio de las redes sociales. Pretendíamos que la mujer, al menos, se sintiera arropada por extraños, ya que sus vecinos de toda la vida, con los que lleva conviviendo más de 20 o 30 años, la han abandonado 

¿Nos estamos convirtiendo en islas capaces de prestar atención sólo a majaderías? 

El huevo incorrupto de Franco

domingo, 22 de enero de 2017

El dueño del cortijo

No me importaría la muerte si mi curiosidad fuera satisfecha por completo. ¿Cómo es la vida extraterrestre? ¿Qué existía antes del big bang? ¿Existe más de un universo? ¿Existe la nada infinita? ¿Son reales los agujeros de gusano? ¿Hacía dónde evolucionará la humanidad? Pero también hay cosas que prefiero no conocer. 

En las tres últimas semanas todo en mi vida ha dado un vuelco. Incluso el sofá, que antes miraba a la televisión, ahora lo hace a las cristaleras de la terraza. Es muy agradable adormilarse durante la hora de la siesta mientras miro las nubes o las estelas de los aviones (estoy bajo un corredor aéreo). El miércoles el cielo estaba encapotado, gris y compacto. Adormilarme fue fácil porque la noche anterior no había pegado ojo por culpa de una estructura. ¿Hay algo peor que salir de un duermevela con el rostro de un desconocido mirándote de cerca? Estaba medio dormida y demasiado asustada para poder recordar ahora mi reacción. Supongo que grité. Sí recuerdo, porque aún me ocurre cuando rememoro lo sucedido, que se me quedó la boca seca. Y levanté una pesa de tres kilos por encima de mi cabeza, amenazando con tirársela. Salió corriendo y cerró desde fuera la puerta con llave. Durante un rato me quedé alelada, sentada en el sofá, sintiendo los latidos del corazón en la garganta (supongo que a esa sensación se le llama ponérsele a alguien los testículos por corbata, independientemente que los tenga o no). Antes de poder ponerme en contacto con la policía, una llamada de Guillermo me interrumpió. La primera desde que se marchó a la francesa. Estaba enfadado porque había echado a su compañero. que venía a recoger un drom. Lo llamé gilipollas y colgué. Y un minuto más tarde descubrí que un trasto con cinco hélices lanzado desde una altura de 18 o 20 metros, no planea. y que, a pesar de su plástico flexible, es frágil.

Supongo que no me llama por temor a tener que dar explicaciones, y él está acostumbrado a ser un dechado de virtudes. Siempre es el bueno de la película. La razón de dejarme es de manual: tiene a otra. Lo sé por mi madre que ha hablado con la suya. También sé que mi antigua suegra me culpa de la separación: soy demasiado arisca.

Cambié la cerradura ese mismo día, pero aún hoy temo girar la cabeza, apartando la vista de la pantalla y toparme con un extraño en la casa.

viernes, 20 de enero de 2017

El dolor

Tengo la mala costumbre de robar los amigos de otros. Cuando era pequeña y mis hermanos traían a alguien a casa, me sentaba a su lado y saturaba sus cerebros de preguntas.

Recordar la primera visita de Nando sería un milagro porque, siempre que no vivíamos en un hermético recinto militar, nuestra casa se llenaba de gente. Decena de amigos de mis hermanos entrando y saliendo. Pero Nando tiene buena memoria y sus recuerdos se han convertido en míos. Me senté a su lado y le hice decenas de preguntas, sin tregua. Cada respuesta generaba tres o cuatro preguntas más. Y cada vez que nos visitaba para ver a mis hermanos, ocurrió lo mismo, a pesar de ser yo una niña pazguata y tímida que por nada terminaba con las mejillas convertidas en dos tomates maduros. Sólo la curiosidad superaba mi timidez.

Un día Nando, al llegar a casa, en lugar de preguntar por mis hermanos, lo hizo por mí. Me hablaba de sus viajes -conoce el Atlas, los Pirineos y los Alpes mejor que la palma de sus manos, susceptibles de llenarse con nuevas cicatrices porque es mecánico-, también me hablaba de ciencia, de astronomía, sobre todo. Ahora vive en Almería, pero me visitas siete u ocho veces al año, a intervalos irregulares, cuando se lo permiten su trabajo y sus viajes. Su última visita fue este lunes, la anterior a esa, pocos días antes de navidad. Fue una visita muy extraña, en la que la ciencia había desaparecido por completo de su conversación. Sólo supo hablar del dolor que sentía por el pinzamiento de un nervio entre dos vértebras. Habló de homeopatía y acupuntura. Un japonés que cobra 300 € la sesión porque trata a Obama (sí, el presidente norteamericano saliente). Durante toda nuestra conversación estuve esperando a que empezara a reírse a carcajadas por haberme tomado el pelo. Pero eso no ocurrió. Cuando se fue, sentí que había perdido un amigo, como si hubiera muerto.

Por fortuna, sólo fue una muerte pasajera. Esta semana vuelve a ser el de siempre. Se ríe de su propia ingenuidad: un japonés en España que trata a Obama. Este país está lleno de pícaros sin escrúpulos que se aprovechan de las mayores debilidades de las personas. Nando se lamenta que el dolor es un pésimo aliado para el sentido común (El dolor te vuelve gilipollas, han sido, en concreto, sus palabras).

miércoles, 11 de enero de 2017

Segundos catastróficos

Hay una serie de documentales que me gustan mucho. Se llaman Segundos Catastróficos. Presentan una catástrofe real y siguen una cuenta atrás, recopilando la serie de errores (porque las catástrofes suelen ser originadas por más de un error) hasta que ocurre el desastre. 

Faltan 0 segundos para el desastre....


Trump sentado a la mesa de un restaurante pidiendo a la carta (más o menos). La señora Trump parece disfrazada



Que Dios, cualquiera de ellos, proteja a Norteamérica y, de paso, al resto del mundo.

Nueva bandera norteamericana

lunes, 9 de enero de 2017

A lágrima viva

Es curioso lo parecidas que son la risa extrema y la tristeza extrema. En ambas los ojos terminan derramando lágrimas a raudales, el rostro se congestiona y se emiten ruidos semejantes. 

El viernes por la tarde mi aparejadora me invitó a dar una vuelta y tomar unas cervezas. Rechacé su invitación porque los zapatos de la fiesta de fin de año me hicieron rozaduras en los talones y aún no se habían curado. Al rato apareció con un pen y una bolsa de palomitas para microondas. Traía grabado el último episodio emitido en la televisión de la serie Mentes Criminales: Sin Fronteras. Un programa de humor voluntario no provoca tanta risa. La trama del episodio era una majadería, la ambientación una locura y el final un completo despropósito. Las palomitas terminaron esparcidas por el suelo y mi aparejadora y yo llorando a lágrima viva, como magdalenas, por culpa de las carcajadas. 

Choca las calles sin asfaltar en, supuestamente, plena Pamplona. 
Choca las banderas españolas en los balcones de las casas.
Choca la vegetación exclusivamente de cactus y pitas. 
Choca los decorados que desde fuera identificamos con México pero que un mexicano no reconoce como propio. 
Choca que los toros coman trozos de personas.
Pero, lo que más choca, es que al principio del episodio se diga que 68 millones de norteamericanos salen todos los años al extranjeros y no hayan pedido a algunos de ellos que los asesore para reflejar con un mínimo de realidad los países de los que hablan. 

Supongo que la serie tiene sus días contados, pero por si se les ocurre hacer un episodio ambientado en Andalucía, les informo de cómo vivimos aquí:

Nuestro transporte

Nuestra vestimenta

Nuestras casas

Y la trama puede ir de unos criadores de cerdos que hacen el mejor jamón de toda Andalucía. ¿El secreto? Los alimentan con los guiris que se ponen a tiro (los cerditos sí son omnívoros). 

¡Y pensar que taché de poco realista la serie surcoreana The K2 porque en Barcelona la gente hablaba con acento madrileño!








martes, 3 de enero de 2017

Año nuevo...

Las estructuras tienen dos formas de colapsar. Unas lo hacen avisando, dando indicios de lo que está a punto de ocurrir con grietas y crujidos. A veces da tiempo para conseguir una solución y evitar que la estructura se destruya: empresillando pilares debilitados o colocando cargaderos bajo las vigas con excesiva flecha. Esas estructuras a veces se pueden salvar, aunque la mayoría de las veces la solución es tan costosa o complicada que es mejor permitir que el edificio caiga. Otras estructuras simplemente colapsan, sin evidencias previas. De repente caen por culpa de alguna lacra oculta, y lo único que se puede hacer es mirar las ruinas con cara de incredulidad. 

Con las relaciones ocurre lo mismo. Algunas comienzan a deteriorarse con previo aviso, y se puede intentar salvarlas, y otras simplemente colapsan en un instante. La de Guille, sin yo saberlo, era de este tipo. Se fue a las pocas horas de comenzar 2017, después de haber asistido a la fiesta de fin de año de unos amigos, a los que sonrió a todos conmigo al lado. 

Llevo alelada desde entonces. Tal vez debería llorar, pero, de momento, no me apetece hacerlo. Intenté emborracharme. Tenía una botella de Sangre de Judas. Es un vino espumoso y dulce -lo de los matices se lo dejo a los entendidos-. Terminé con dolor de tripa por el gas de la bebida y por lo dulzón y, paradójicamente, con resaca, aunque ni siquiera conseguí achisparme. 

¿Por qué lo cuento aquí? Seguramente porque no tengo a nadie a quien atribular con mis penas. Lo contaré a mi familia, pero después de pasar estar fiestas porque ya tienen suficientes razones para odiar las navidades. Y nunca he tenido una amiga a la que pringar el hombro con mis penas. 

Cuando se lo cuente a mi familia, seguro que mi madre me echa la culpa a mí, dirá que no aguanto nada. Mi cuñada le echará la culpa a Guillermo, dirá que mientras las cosas fueron mal en su negocio, no se apartó de mi lado y que ahora que comienza a funcionarle todo, me deja. Mis hermanos le encontrarán miles de defectos que no le vieron mientras estábamos juntos. 

Él lo niega, pero, supongo que Guille, simplemente, ya es de otra.

domingo, 1 de enero de 2017

Este año tampoco caerá 2666

1º.- Título: La mala muerte
       Autor: Fernando Royuela
       Resumen: Un enano cuenta la historia de su vida ante el que va a ser su asesino: el propio lector. Desde la muerte desafortunada de su hermano cuando era muy joven, atropellado por un tren, a la venta a un circo por su madre, a conseguir el respeto de todos al hacerse millonario.

Es entretenido. Culto.

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2º.- Título: Noches de tormentas (02/01/2017 a 03/01/2017)
       Autor: Nicholas Sparks
       Resumen:  A una madre, ante su hija deprimida por la muerte de su marido por un cáncer, se le ocurre contarle la historia de un romance que tuvo en el pasado. Se había enamorado de un hombre durante un fin de semana. El hombre había tenido que marchar a Ecuador donde murió. La mujer no vuelve a enamorarse. 

Está mal escrito, es aburrido (se pone más interés en la lectura de un catálogo de Ikea) y las supuestas soluciones que proporciona Sparks, llevadas a la práctica, ante una persona con una depresión real, puede causar suicidio. Menos mal que es el último libro que leeré de este autor.

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3º.- Título: Al faro (03/01/2017 a 16/01/2017)
       Autora: Virginia Woolf
       Resumen: El núcleo principal de las tres partes que componen la novela parece ser la casa de vacaciones de la familia Ramsay: madre, padre y sus ocho hijos. La familia tiene invitados. No ocurre gran cosa durante toda la novela: se prevé hacer una visita al faro de la isla, sin conseguirlo en la primera parte de la novela por culpa del mal tiempo. Un paseo por la playa, la madre que teje unos calcetines para el hijo del farero, una cena... La segunda parte, que sólo parece un enlace para unir la primera y segunda parte, se relata, de forma acelera y sin detalles, de la muerte de la madre, la de un hijo por culpa de una granada en Francia durante la (primera o segunda) guerra mundial y la de una hija por culpa de una enfermedad durante el parto. En la tercera parte del libro han pasado varios años. Los hijos son mayores. Se prevé y consiguen hacer el esperado viaje hasta el faro mientras la pintora, amiga de la familia, los mira desde el jardín de la casa.

Me ha gustado mucho la lectura de este libro, y no sólo porque después de  Nicholas Sparks cualquier libro de cualquier autor parece sublime.

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4º.- Titulo: La Reliquia (16/01/2017 a 12/02/2017)
       Autor: Eça de Queiroz
       Resumen: Un huérfano vive con su tía beata. Cuando crece, se vuelve un libertino, aunque se finge religioso para quedarse con la herencia de la tía rica. Lo manda a Jerusalén, donde cree haber vivido la pasión de Cristo. Su tía le había pedido una reliquia. Le entrega un paquete en el que va envuelta la camisa de una prostituta de la que se ha enamorado, aunque él cree que es la corona de Cristo. Es desheredado.

Es una novela entretenida. Aunque algo tediosa en el viaje a Jerusalén.

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5º.- Título: La Trilogía de Nueva York (12/02/2017 a 19/02/2017)
       Autor: Paul Auster
       Resumen: Tres novelas cortas unificadas en un libro.
       La primera parte, Ciudad de Cristal, trata de un escritor que es confundido con un detective. Acepta el reto de investigar el caso que le proponen sin delatar el error: debe vigilar al padre de un hombre que, durante su infancia, para estudiarlo, mantuvo aislado a su propio hijo.
         La segunda parte, Fantasmas, un detective es contratado para vigilar a un hombre que tiene una vida muy aburrida. Se pasa casi todo el día sentado frente a la ventana escribiendo. El detective llega a la conclusión de que el hombre al que investiga es otro detective que debe vigilarlo a él.
            La habitación cerrada, tercera parte, en la que se relata la amistad de dos hombres desde la infancia. Han perdido el contacto. El narrador de la historia recibe la llamada de la mujer de su amigo. Ha desaparecido. Su amigo quería que el narrador de la historia se hiciera cargo de sus manuscritos. Son buenos libros que se publican y tienen éxito. El narrador se casa con la mujer del amigo, el que ha sido dado por muerto, y adopta al hijo de la mujer. El amigo está realmente vivo, pero desquiciado, escondido en una casa, sin futuro.

Es un libro fácil de leer y muy entretenido.

¡Feliz 2017!!!


Espero que, simplemente, seáis felices durante los 365 días que se nos presentan por delante.