lunes, 19 de diciembre de 2016

El proceso

Ahora resulta que en este país (España) ser gilipollas está penado con la cárcel. Un sujeto, Manuel Bustamante, lleva en la cárcel desde 2015 sin pruebas por ser, supuestamente, terrorista. 

¿Cómo se forja, para la policía y con el beneplácito de la justicia, un terrorista? Yendo a algunas manifestaciones al borde la legalidad, teniendo ideas algo extrañas, soltando muchas majaderías en las redes sociales, haciendo alguna que otra pintada y guardando en casa unos cuantos productos de limpieza. Una descripción que abarca a la gran mayoría de adolescentes. 

Después de leer el artículo, si no fuera porque un sujeto está privado de libertad, este asunto sería digno de una comedia.  Falta de libertad que temo y espero, porque las injusticias hay que resarcirlas, le costará al Estado, es decir, a nosotros, un pastón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada