lunes, 22 de febrero de 2016

El hombre que no se sabía tonto

Me gustan las comedias románticas. No hay que poner ningún esfuerzo para verlas y siempre tienen un final feliz. En Notting Hill la trama acaba bien porque el protagonista masculino tiene un amigo, con aspecto de pardillo, capaz de llamarlo tonto cuando todos los demás lo apoyaban en su decisión de dejar escapar a la chica. En el mundo real, nadie debería carecer de un amigo semejante. Seríamos más felices. 

Una historia verdadera (o tan verdadera como la prensa y una visión parcial de los hecho le permite ser). Un hombre y una mujer deciden iniciar una relación a principio de enero. El hombre se percata que su compañera tiene un perfil en una página web para ligar. Se crea un perfil falso en esa página y consigue ligar con su propia novia. El día de San Valentín, con la excusa de darle una sorpresa, la lleva a su apartamento y le enseña las conversaciones impresas que han tenido en la página de contacto. El sujeto se cree vengar de la mujer por el engaño que él mismo ha incitado. La mujer se termina yendo con bastante indiferencia mientras (creo entender, mi inglés es pésimo) el hombre grita que es libre.

Pero, lo que pretende ser una venganza del hombre, ¿no lo deja con los pantalones bajados? ¿No es el que peor parado queda en el vídeo? ¿No deberían haberle aconsejado sus amigos que no lo hiciera? Por que, ¿quién querría como pareja a un sujeto que apenas en un mes y medio de relación, y ante una mentira, en lugar de aclarar el tema, colabora en acrecentar esa mentira? Si tan perfecta creía a la chica, ¿no debería haber intentado aclarar el engaño? ¿Por qué no se preguntó qué tenía su yo ficticio para ser más interesante que su yo real? ¿Por qué, en lugar de acabar la relación con una simple conversación en la que descubre el engaño, tiene que formar toda esta parafernalia más propia de un adolescente que de un adulto?

Al final, se llega a la conclusión que la realmente liberada, en ese vídeo, es la mujer. ¡De menudo pardillo infantil se ha librado!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada