miércoles, 12 de abril de 2017

Impasse

Ando peleándome con los abogados. No esperaba que esta situación cansara tanto, agota y entristece hasta las lágrimas. Lo que antes tenía un claro dueño: tuyo, mío; ahora, si la posesión era mía, se convierte en nuestra; si era de Guille, sigue siendo suya exclusivamente. La situación se ha desmadrado hasta extremos inimaginables. Guille suele gritar antes los abogados: Joder, Queca, hazlo fácil. Exigiendo que acepte alguna injusticia sin protestar. 

Me pregunto si Guille me quiso alguna vez. Recuerdo algunos gestos de ternura y todo se vuelve aún más confuso. La última noche, sin venir a cuento, me besó el hombro. Y el día anterior a ese, fue pegajoso como una lapa. ¿Fingía?

Lo malo es que la lucha no ha hecho nada más que empezar. 

1 comentario:

  1. Y las razones o sin razones van acompañadas de una inevitable fase de duelo.

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